“Es necesario incentivar la presencia de mujeres en tecnología”

Carlota Parés, una de las ganadoras de los Premios WONNOW de 2019 otorgados por CaixaBank y Microsoft, ha mostrado un gran interés por la tecnología desde niña. Este afán la llevó, con el tiempo, a estudiar un doble grado en Ingeniería Telemática e Ingeniería Informática en La Salle Universidad Ramon Llull. Tras trabajar en el Departamento de Ciberseguridad de CaixaBank, próximamente se trasladará a los Estados Unidos para cursar estudios de posgrado. Su experiencia ha sido muy positiva, por eso anima a otras mujeres a estudiar este tipo de disciplinas sin dejarse desanimar por los estereotipos de género.

¿Cómo decidiste que querías estudiar una carrera tecnológica?

Mi inquietud por la tecnología empezó cuando era pequeña. Desde que tenía unos cinco años, ya desmontaba los dispositivos electrónicos que tenía en casa —tanto los que no funcionaban como los que sí lo hacían— para ver cómo estaban hechos por dentro. También he tenido un ordenador y videojuegos desde que era muy pequeña, y creo que todo eso es lo que me ha impulsado a realizar una carrera tecnológica.

Tu visión acerca de las carreras tecnológicas, ¿ha cambiado después de haber cursado los estudios?

La visión que tengo de la tecnología después de haber estudiado este doble grado creo que ha cambiado, sí, pero lo ha hecho para bien. Haber aprendido sobre este campo, que tanto me gusta, me hace querer seguir estudiando aún más ahora. De hecho, tengo la intención de realizar un máster.

¿Cómo es la presencia de las mujeres en tu carrera?

La verdad es que somos muy pocas. En ocasiones, yo era la única chica en una clase de 40 o más estudiantes. Tampoco han sido muchas las profesoras que he tenido en mi carrera; en realidad, suponían un porcentaje muy bajo del profesorado. Aun así, en clase siempre me he sentido como una más y para mí no había diferencias con mis compañeros.

¿A qué crees que se debe esta situación?

El hecho de que no haya tantas mujeres en estos campos creo que viene dado porque desde que somos pequeñas hay un estigma que señala que son carreras para chicos. También creo que existen referentes femeninos, pero que no se les da la suficiente visibilidad. Aunque ha habido muchas mujeres que han contribuido a los avances actuales de la tecnología, sus contribuciones no se han hecho tan públicas como otras realizadas por hombres. Yo creo que esto influye mucho a las niñas a la hora de no verse a sí mismas dentro de estos campos.

¿Cuáles han sido tus referentes?

En mi caso, no he tenido ningún referente científico y tecnológico en especial. Comencé a estudiar la carrera de ingeniería simplemente porque me gustaba, no porque quisiera seguir los pasos de nadie. De hecho, quise seguir mi propio camino y descubrir realmente si eso era lo que me gustaba.

¿Cómo conociste los Premios WONNOW?

Conocí los Premios WONNOW a través de un correo electrónico que recibí de la universidad. Vi un poco en qué consistían, consulté las participantes de la edición anterior y comprobé que eran unas estudiantes brillantes. Eso me animó a participar en la edición de 2019.

¿Sentiste cierta responsabilidad por presentarte y poder convertirte en referente de otras chicas?

En realidad, no, porque al fin y al cabo postularse para estos premios es un acto voluntario. Sin embargo, sí que me llamaron mucho la atención, porque son una contribución de dos empresas muy importantes —como son CaixaBank y Microsoft— a la hora de equilibrar el número de mujeres y hombres en estas carreras tecnológicas. Así que lo vi como una oportunidad para mostrar a las niñas y jóvenes que quieran realizar estudios tecnológicos que nosotras también existimos en este ámbito. Hay mujeres en estas carreras y podemos ser igual o mejores que nuestros compañeros.

¿Qué supuso para ti conseguir el premio?

Para mí supone un reconocimiento a mi trayectoria y creo que es un honor haberlo recibido de la mano de empresas como CaixaBank y Microsoft. Creo que, en parte, me ha ayudado a obtener la beca que me permitirá continuar con mis estudios en los Estados Unidos. En cuanto a la beca remunerada asociada al premio, para mí es un honor también comenzar mi vida laboral dentro de una empresa como CaixaBank y en un departamento como el de Ciberseguridad. Ver cómo funciona desde dentro y ver cómo una empresa tan puntera resuelve sus problemas del día a día es una gran oportunidad.

¿Cómo crees que evolucionará la presencia de mujeres en tu ámbito?

Me gustaría ser positiva y pensar que la proporción de mujeres en carreras tecnológicas va a cambiar. Sin embargo, por lo que he podido ver en los cursos que van detrás del mío, la proporción sigue siendo similar, así que creo que queda mucho trabajo por hacer. Por eso creo que los premios y otros incentivos que motiven a las chicas a estudiar estas carreras son muy importantes para corregir esta desproporción.

¿Qué le dirías a una chica de 18 años que se plantea estudiar una carrera como la tuya?

Yo le diría que no lo dude ni un segundo, que nunca se va a arrepentir de haber escogido una carrera del ámbito STEM. En mi caso, creo que ha sido la mejor decisión que he tomado, me ha enganchado desde el primer momento. Para mí es un placer poder aprender cada día más sobre el ámbito tecnológico y, en mi caso, sobre la ingeniería.